Como no saber del dominio del mundo
La fuerza de la naturaleza emergida de un volcán, pasiones de caldera en ebullición
Como no saber del dominio del mundo
La tristeza de tanta pérdida, el volcán sin compasión de Cumbre Vieja, que marca con su huella dónde ayer eras tan bella y hoy te consume las cenizas de su ambición. Los pasos del abuelo, están llenos de dolor, en su mente hay un reflejo, tanto amor te di, tantos sueños convertí, toda mi vida en un pasaje, en un chasquido de dedos, que antes eran parte de un paraíso y ahora se convierten en gris en rojos en negros, del picón de tu garganta, que haces temblar con tu estornudo a mi amada, La Palma.
Verte así vestida de negro, con el duelo de tantos palmeros y palmeras se me encoge el corazón, las manos con el temblor de la rabia, agarrando con fuerza el cabo de la azada que pide hacer de nuevo, el trabajo ya borrado pero no olvidado y hacerte de nuevo La Palma la Bonita del archipiélago.
Por La Palma siempre presente, que tus heridas no cambien el carácter y la fuerza de las palmeras y palmeros ante las adversidades.
Uno de noviembre 2021
Pepe Henríquez.
Enviado desde mi teléfono Huawei
Como marca las medallas en las olimpiadas, Tokio 2021.
Sea bronce, plata y oro.
Todo un mérito físico y espiritual, para esa persona. La meta con las ganas, el físico que acompaña y él, el espiritual, que acaba rompiendo todas las barreras, ante los muros, de la incertidumbre.
Mi vida la pongo en el deseo, no he dejado de faltar, en la lucha, me visto de guerrero en cada momento y pongo todos mis nervios, en ésa meta.
Sea la gloria de verme en ello
Y subir al pódium, de ese momento, con todas mis ganas.
No habrá mejor momento, en el reconocimiento, ante ese estado, mi capricho de vencer, la medalla deseada.
Para todos los deportistas del mundo, que disfruten con su estado.
Tres de agosto 2021.
Hoy que me alegro, que el mundo tenga un encuentro plural, olimpiadas, Tokio 2021.
Imagen: Sergio Beleña
Para Lancelot y Cesar.
Que regalo para la historia.
Un sinfín de músicos, tronando en el púlpito del escenario. Las notas de todos los instrumentos volando, en ése espacio, la vida como la recuerdo y testigo, con el afán de sentir la verdad, que será, más oportuno. Los aplausos del mundo, ante la satisfacción personificada, que se muestra tan limpio como el agua. ¡Oh! como agradecer tanto sentido, de un mundo que nos quieren ocultar y dar prioridad a todo, sin causa y sin sentido.
Por el mundo, de cada artista.
En el paso por la vida.
Que sea derecho, ante la duda.
Sentir la vida.