Gracias a la vida
Gracias a cada día, a cada noche y de las amanecidas.
Gracias por sumar sesenta y cinco los años que comparto con el espacio de tan digno regalo que me siento más que agradecido.
Las horas con el espíritu Santo. Con la fe que me acompaña día a día.
No hay error en la decisión y hasta que Dios quiera con la vida.
Gracias queridos, familia y amigos.

